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15/04/06

Desnudez absoluta

Venimos a este mundo desnudos. Desde que un niño sale del vientre de su madre, la desnudez deja de ser algo "natural" y pasa a ser algo "antinatural", sucio, que provoca vergüenza. Ese ser que acaba de llegar es rápidamente cubierto por telas, y luego por trajecitos por sus progenitores. Desde ese momento, la sociedad ya está ejerciendo un poder, que de generación en generación atribuyen a cosas absurdas como que dejó de ser algo "sano" y "puro" desde que seres a los que nombran Adán y Eva mordieron cierta manzana prohibida y fueron expulsados e inmediatamente taparon sus "vergüenzas" con lo que tuvieron a mano...

El caso es que sea o no cierta tal historia, la humanidad ha visto la desnudez como algo íntimo, que provoca inseguridad, miedo, como si una simple prenda de ropa pudiera proteger de algo. Se ha centrado ese pudor en los genitales y en los pechos, incluso entre amantes había quien hacía el amor semi-vestido haciendo sendos agujeros para tal uso, o bien a oscuras.

Algunas veces me pregunto que si esas partes de nuestro cuerpo que tenemos tan escondidas a los ojos de los demás, no lo estuvieran, al igual que nuestros brazos, nuestras piernas..., tendrían esa carga erótica, esa carga de querer desnudar imaginariamente a la otra persona.. O simplemente, las veríamos como algo natural.

Pero el caso es que la primera vez que te desnudas ante alguien se te hace extraño. En cierta manera, estás rompiendo una barrera, estás mostrando algo de ti que ocultas a los demás, y se establece ese vínculo de confianza mutua.

Es por todas esas cosas, y alguna más, que la desnudez ha pasado a ser algo que pueda ser usado como humillación. Desproveer a una dama de sus vestidos públicamente para humilllarla..., o a un hombre... Eso se ha hecho muchas veces a lo largo de la historia, y aún en nuestros días.

En el marco de la D/s, cuando por primera vez un Amo ordena a su sumisa que se desnude, eso es humillante para ella. Siente vergüenza, se siente vulnerable, se ha quitado esa protección que ocultaba su cuerpo ante la mirada de los demás. El Amo, sabiéndolo, la observa en silencio, hace que se gire, observa sus nalgas, sigue en silencio, ella tiembla, tiene miedo de no agradar, se siente desvalida, querría huir pero sabe que ha de pasar por eso. Es consciente que a partir de ese momento, cualquier parte de ese cuerpo será conocido por su Amo, hasta el más recóndito e íntimo rincón. De ahí, que una práctica sea el quitar el vello púbico. En ese instante empieza un largo viaje de entrega, de superar momentos como ese, o más difíciles. Pruebas a las que será sometida por su Dueño. Su cuerpo deja de pertenecerle a ella, y pasa a ser de El. Su obligación será el lucir ese cuerpo al gusto y requerimientos de su Amo, sin rechistar.

Hay Amos que marcan a sus esclavas, las adornan con piercings. En ese momento en el que la entrega ya es un hecho, esa esclava está orgullosa de lucirse de esa forma para su Amo. Cada modificación o adorno, le recordará su entrega, le recordará a El, y se sentirá dichosa. Esa es la magia de la entrega, cosa que vista desde fuera de este entorno puede incluso parecer una locura de descerebrados, una aberración. Pero es un pacto entre dos personas que libremente son dichosas de complementarse en ese ámbito. El Amo de ver que la sumisa evoluciona, que cada vez es más suya, y ella de servirle, y mejorar en todos los campos para ser un objeto valioso tanto intelectual, como sexualmente, y que su dueño esté orgulloso de que ella sea suya. Si su Amo quiere que se vista de determinada manera, ella lo hará, si su Amo la ordena que vuelva a dejarse crecer el vello, lo hará. Sin preguntar, ella es el juguete preferido de su Amo. Siempre estará sometida a pruebas. Incluso si a su Amo le apeteciera que ella se rapara la cabeza como signo de entrega, una esclava lo haría. Ella se ve bella a través de los ojos de su Amo. Sé que esto último pueda ser considerado un poco fuerte, pero lo que intento explicar es la subjetividad de la belleza, y el valor de la entrega. Si él la ordena que prescinda de esa preciosa cabellera para estar completamente "desnuda" ante El., romper ese último tabú, ese prejuicio, eso sería un acto de gran entrega. Y lo curioso es que ella al mirarse no se vería fea, sino que se vería bella, y al mirarse al espejo ella recordaría a su Amo, y ese límite tan enorme que ella rompió por El. Es más, eso seria la culminación de la desnudez, la desnudez total y absoluta, llevada al último extremo, ya no habría nada más que quitar...

Recordemos que vivimos en un mundo de tópicos, en un mundo de reglas. Evidentemente esa esclava podría ponerse una peluca, y seguir su vida sin ningún problema. Lo realmente importante es la entrega absoluta, y esa tiene muchas caras, muchas facetas, pero que en el fondo, se resumen en una única. Entrega es algo que se da o no se da. Esa entrega de cuerpo y alma a un ser. Ese acto de fe, de devoción, que produce esa excitación tanto a quien la da como al que la recibe, y que nos transporta a un mundo prohibido, un mundo especial, íntimo, y grandioso, donde no hay más reglas que las que nosotros pactamos. Es un acto de rebeldía para con la sociedad. Es buscar un placer más allá de los placeres que hemos oído hablar. Evidentemente tiene su precio.., como todo lo exquisito, como todo lo especial y único. Y es probable que por eso seamos considerados unos depravados rebeldes, pero habremos probado cosas que algunos solo logran sublimando.., así que considerémonos afortunados.

cris{K}